Una diferencia crucial entre la política monetaria y la fiscal es que la primera la decide de forma discrecional una junta de banqueros centrales. En cambio la segunda es asunto político, con lo que conlleva de debate ideológico y mediático.
Esto puede llegar a extremos relativamente sorprendentes. Durante mucho tiempo se tuvo a la presidencia de Roosevelt y su New Deal como referencia de éxito en la lucha contra la Gran Depresión. Sin embargo recientemente se han llevado a cabo diversos esfuerzos para cuestionar y eventualmente dar la vuelta completamente a esa perspectiva.
Así, el New Deal no sólo no habría sido eficaz contra la Gran Depresión sino que ¡la empeoró!. Convirtió una recesión normal en Gran Depresión y alargó mucho el tiempo de recuperación. De hecho, se insinúa que no hubo tal recuperación y la GD sólo se recuperó con la Segunda Guerra Mundial.
Puesto que suelo mantener una mentalidad más abierta a considerar hipótesis exóticas de lo que puedan pensar algunos, me dispongo a verificar tales afirmaciones. En la época de Hoover-Roosevelt no se usaba la moderna metodología para medir el empleo. No es que la actual esté exenta de dificultades, pero las estadísticas de aquella época presentaban aún más problemas metodológicos y se hallaban dispersas entre varias agencias. A pesar de ello, se han compilado unas series que se consideran las oficiales y que pueden obtenerse del Censo USA, el documento HS-29 (PDF).
Como digo, me dispuse a verificar las hipótesis sobre Roosevelt sin prejuicios previos. (Si Roosevelt lo hizo mal, pues lo hizo mal, nada que objetar). Uno se descarga los datos, los grafica y obtiene lo siguiente:

Visto lo cual, lo cierto es que la emoción por descubrir algo que le diera la vuelta a la historia se enfría bastante. Aunque viene a ser sustituída por la emoción de investigar más a fondo lo que parece un bulo ideológicamente guiado.
Las quejas de los revisionistas que va descubriendo Philip Marlow le comienzan a recordar algo que según creo es una broma alemana relativamente conocida y que fue recogida en su día por Freud:
"Le he devuelto el caldero completamente intacto; además, el caldero estaba ya agujereado cuando me lo prestó. Por último, jamás le he pedido prestado ningún caldero."
Y el revisionismo del New Deal parece decir algo así como:
"El New Deal agravó la Gran Depresión, si no la agravó, dejó el paro igual, y aunque hubiera bajado el paro, no consiguió bajarlo de dos cifras".
Por suerte uno sabe hacer reglas de tres (hasta ahí sí que llegamos). Con lo cual calculas cuánto baja el paro en porcentaje para cada presidencia, desde el año anterior a su inauguración hasta que se deja el cargo. Usamos la misma serie HS-29. El resultado viene a ser tal que así:

De modo que FDR parece ser el presidente con el que más se ha reducido el paro USA desde que hay estadísticas. Esto es así incluso si:
a) descontamos el periodo bélico
b) incluímos la recesión de 1937 ("la recesión dentro de la depresión")
¿Podría haberlo hecho mejor? Quizás. Pero parece que lo hizo mejor que nadie.
Visto lo cual, parece que no hemos cambiado la historia, pero al menos da la impresión de que hemos puesto en evidencia un bulo histórico de cierto calibre. Esos datos parecen bastante inapelables y debieran zanjar cualquier discusión.
Doy por sentado que no lo harán, pero... no importa. También nosotros tenemos nuevos argumentos. no incluídos aquí. La cuestión es que no veo manera humana de mirar los gráficos anteriores y seguir manteniendo que Roosevelt empeoró la Gran Depresión. Pero les garantizo que hay quien lo hace.
Monederos
Parece que tocan tiempos de cambio de péndulo y recuperación de algunas ideas de Keynes (que eventualmente puede que lleguen a inflarse, como ya lo hicieron en el pasado, y como suelen hacer los humanoides con todas las ideas). Pero como apuntaba al principio, estas políticas están sujetas al juego político y darán de sí mucho debate. Esencialmente, quienes se oponen mostrarán su preocupación por el endeudamiento.
Respecto al endeudamiento, si bien en el área mediática se denunciará sin tregua, en el área política podríamos estar relativamente (muy relativamente quizás) de acuerdo en lo que he denominado realpolitik. Más o menos común para casi todos los gobiernos actuales, ésta básicamente reconoce un papel a las políticas fiscales de gasto público. Si encontramos diferencias entre medios de comunicación, puede que se deba a la ideología de su principal mercado.
Si encontramos diferencias entre distintos gobiernos, quizás no es tanto una cuestión de ideología como de monedero.
Veamos la ratio deuda / PIB en varios países de la eurozona (Fuente: Eurostat):

Bien, en la eurozona el gobierno de España parece más dispuesto a acometer gasto público y los de Francia y Alemania parecen más rehacios. Uno podría pensar que es una cuestión de ideología. de los respectivos partidos en el poder. Pero viendo este último gráfico nos preguntamos si el monedero no tendrá también algo que ver. Tanto y más que la ideología.
La disciplina mantenida por España respecto a su deuda supone, junto con la regulación financiera que nos dejó al margen de subprimas y SIVs, un cierto colchón para la economía. Falta hará, ya que por otra parte estamos expuestos a una burbuja de ladrillo doméstica de proporciones épicas.
En el gráfico anterior, la línea de España debería girarse ahora bruscamente hacia arriba (un efecto combinado de reducción de un PIB muy basado en la construcción y un aumento del gasto público para combatir la crisis). Pero en cualquier caso, también puede permitírse mucho mejor que otros el endeudarse.
Aproximadamente así lo ve también Fitch. Si Standard & Poor's rebajaba ayer la calificación de la deuda de España de AAA a AA+, hoy Fitch en cambio le mantenía la máxima calificación con, entre otros, el siguiente argumentario:
"La ratio deuda/PIB relativamente moderada del gobierno -estimada en 39,4% del PIB a finales de 2008- se espera que aumente hasta cerca del 60% del PIB a finales de 2010. Con esta ratio de deuda, España seguiría situada bien por debajo en el ranking respecto a otros países calificados AAA, incluyendo Francia (72.4%), Alemania (65.6%) y Reino Unido (68.0%) y cerca a la mediana prevista en las AAA. Fitch anticipa que la deuda general del gobierno se mantendrá por debajo de otras grandes soberanas calificadas AAA en el medio-largo plazo ya que se espera que la economía de España se recupere gradualmente en 2011 y el gobierno probablemente retornará a la consolidación fiscal".
(Fitch, via FT Alphaville).
Visto todo lo cual, me queda una reflexión. Que sería interesante, en lugar de estar debatiendo enmiendas a la totalidad (gasto público sí o no) encontrar debates inteligentes acerca de cuánto gastar, en qué gastar, cómo evaluar y supervisar ese gasto, cómo prevenir posibles corruptelas...
En cambio, lo que se encuentra a menudo es lo que podríamos llamar antikinisianismo: una especie de oposición de trazo a menudo grueso y que carga contra todo lo que se mueve y que suene a política fiscal, Keynes, Roosevelt etc.
A pesar de todo, alguna evaluación interesante sobre paquetes de gasto público sí que se encuentran por ahí. Habrá que dedicar una entrada específica para ello.
--------
PS: Vaya. Justo tras finalizar la redacción de esta entrada, leo que Paul Krugman, Brad deLong y Mark Thoma tampoco están muy felices con el nivel del debate sobre el estímulo fiscal que ven entre sus colegas.
Uhmmm... Bueno, esas políticas saldrán adelante de todos modos. En el peor de los casos, Roosevelt inició sus políticas enfrentándose a la oposición de todos los economistas de su época. Incluso Keynes se opuso al NIRA.
Esto puede llegar a extremos relativamente sorprendentes. Durante mucho tiempo se tuvo a la presidencia de Roosevelt y su New Deal como referencia de éxito en la lucha contra la Gran Depresión. Sin embargo recientemente se han llevado a cabo diversos esfuerzos para cuestionar y eventualmente dar la vuelta completamente a esa perspectiva.
Así, el New Deal no sólo no habría sido eficaz contra la Gran Depresión sino que ¡la empeoró!. Convirtió una recesión normal en Gran Depresión y alargó mucho el tiempo de recuperación. De hecho, se insinúa que no hubo tal recuperación y la GD sólo se recuperó con la Segunda Guerra Mundial.
Puesto que suelo mantener una mentalidad más abierta a considerar hipótesis exóticas de lo que puedan pensar algunos, me dispongo a verificar tales afirmaciones. En la época de Hoover-Roosevelt no se usaba la moderna metodología para medir el empleo. No es que la actual esté exenta de dificultades, pero las estadísticas de aquella época presentaban aún más problemas metodológicos y se hallaban dispersas entre varias agencias. A pesar de ello, se han compilado unas series que se consideran las oficiales y que pueden obtenerse del Censo USA, el documento HS-29 (PDF).
Como digo, me dispuse a verificar las hipótesis sobre Roosevelt sin prejuicios previos. (Si Roosevelt lo hizo mal, pues lo hizo mal, nada que objetar). Uno se descarga los datos, los grafica y obtiene lo siguiente:
Visto lo cual, lo cierto es que la emoción por descubrir algo que le diera la vuelta a la historia se enfría bastante. Aunque viene a ser sustituída por la emoción de investigar más a fondo lo que parece un bulo ideológicamente guiado.
Las quejas de los revisionistas que va descubriendo Philip Marlow le comienzan a recordar algo que según creo es una broma alemana relativamente conocida y que fue recogida en su día por Freud:
"Le he devuelto el caldero completamente intacto; además, el caldero estaba ya agujereado cuando me lo prestó. Por último, jamás le he pedido prestado ningún caldero."
Y el revisionismo del New Deal parece decir algo así como:
"El New Deal agravó la Gran Depresión, si no la agravó, dejó el paro igual, y aunque hubiera bajado el paro, no consiguió bajarlo de dos cifras".
Por suerte uno sabe hacer reglas de tres (hasta ahí sí que llegamos). Con lo cual calculas cuánto baja el paro en porcentaje para cada presidencia, desde el año anterior a su inauguración hasta que se deja el cargo. Usamos la misma serie HS-29. El resultado viene a ser tal que así:
De modo que FDR parece ser el presidente con el que más se ha reducido el paro USA desde que hay estadísticas. Esto es así incluso si:
a) descontamos el periodo bélico
b) incluímos la recesión de 1937 ("la recesión dentro de la depresión")
¿Podría haberlo hecho mejor? Quizás. Pero parece que lo hizo mejor que nadie.
Visto lo cual, parece que no hemos cambiado la historia, pero al menos da la impresión de que hemos puesto en evidencia un bulo histórico de cierto calibre. Esos datos parecen bastante inapelables y debieran zanjar cualquier discusión.
Doy por sentado que no lo harán, pero... no importa. También nosotros tenemos nuevos argumentos. no incluídos aquí. La cuestión es que no veo manera humana de mirar los gráficos anteriores y seguir manteniendo que Roosevelt empeoró la Gran Depresión. Pero les garantizo que hay quien lo hace.
Monederos
Parece que tocan tiempos de cambio de péndulo y recuperación de algunas ideas de Keynes (que eventualmente puede que lleguen a inflarse, como ya lo hicieron en el pasado, y como suelen hacer los humanoides con todas las ideas). Pero como apuntaba al principio, estas políticas están sujetas al juego político y darán de sí mucho debate. Esencialmente, quienes se oponen mostrarán su preocupación por el endeudamiento.
Respecto al endeudamiento, si bien en el área mediática se denunciará sin tregua, en el área política podríamos estar relativamente (muy relativamente quizás) de acuerdo en lo que he denominado realpolitik. Más o menos común para casi todos los gobiernos actuales, ésta básicamente reconoce un papel a las políticas fiscales de gasto público. Si encontramos diferencias entre medios de comunicación, puede que se deba a la ideología de su principal mercado.
Si encontramos diferencias entre distintos gobiernos, quizás no es tanto una cuestión de ideología como de monedero.
Veamos la ratio deuda / PIB en varios países de la eurozona (Fuente: Eurostat):
Bien, en la eurozona el gobierno de España parece más dispuesto a acometer gasto público y los de Francia y Alemania parecen más rehacios. Uno podría pensar que es una cuestión de ideología. de los respectivos partidos en el poder. Pero viendo este último gráfico nos preguntamos si el monedero no tendrá también algo que ver. Tanto y más que la ideología.
La disciplina mantenida por España respecto a su deuda supone, junto con la regulación financiera que nos dejó al margen de subprimas y SIVs, un cierto colchón para la economía. Falta hará, ya que por otra parte estamos expuestos a una burbuja de ladrillo doméstica de proporciones épicas.
En el gráfico anterior, la línea de España debería girarse ahora bruscamente hacia arriba (un efecto combinado de reducción de un PIB muy basado en la construcción y un aumento del gasto público para combatir la crisis). Pero en cualquier caso, también puede permitírse mucho mejor que otros el endeudarse.
Aproximadamente así lo ve también Fitch. Si Standard & Poor's rebajaba ayer la calificación de la deuda de España de AAA a AA+, hoy Fitch en cambio le mantenía la máxima calificación con, entre otros, el siguiente argumentario:
"La ratio deuda/PIB relativamente moderada del gobierno -estimada en 39,4% del PIB a finales de 2008- se espera que aumente hasta cerca del 60% del PIB a finales de 2010. Con esta ratio de deuda, España seguiría situada bien por debajo en el ranking respecto a otros países calificados AAA, incluyendo Francia (72.4%), Alemania (65.6%) y Reino Unido (68.0%) y cerca a la mediana prevista en las AAA. Fitch anticipa que la deuda general del gobierno se mantendrá por debajo de otras grandes soberanas calificadas AAA en el medio-largo plazo ya que se espera que la economía de España se recupere gradualmente en 2011 y el gobierno probablemente retornará a la consolidación fiscal".
(Fitch, via FT Alphaville).
Visto todo lo cual, me queda una reflexión. Que sería interesante, en lugar de estar debatiendo enmiendas a la totalidad (gasto público sí o no) encontrar debates inteligentes acerca de cuánto gastar, en qué gastar, cómo evaluar y supervisar ese gasto, cómo prevenir posibles corruptelas...
En cambio, lo que se encuentra a menudo es lo que podríamos llamar antikinisianismo: una especie de oposición de trazo a menudo grueso y que carga contra todo lo que se mueve y que suene a política fiscal, Keynes, Roosevelt etc.
A pesar de todo, alguna evaluación interesante sobre paquetes de gasto público sí que se encuentran por ahí. Habrá que dedicar una entrada específica para ello.
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PS: Vaya. Justo tras finalizar la redacción de esta entrada, leo que Paul Krugman, Brad deLong y Mark Thoma tampoco están muy felices con el nivel del debate sobre el estímulo fiscal que ven entre sus colegas.
Uhmmm... Bueno, esas políticas saldrán adelante de todos modos. En el peor de los casos, Roosevelt inició sus políticas enfrentándose a la oposición de todos los economistas de su época. Incluso Keynes se opuso al NIRA.