miércoles, 5 de noviembre de 2008

Elecciones USA y recapitalización moral


Tras ver el cierre de las elecciones USA, con los mutuos gestos de deportiva caballerosidad en el discurso de reconocimiento de la derrota de McCain y el extraordinario discurso de la victoria de Obama, tengo que pensar que se ha producido una "recapitalización pública de la moral privada" en paralelo con las recapitalizaciones públicas de capital bancario.

Se puede dar el valor que se quiera a la "moral" de una población, pero no deja de ser un activo. Como cualquier otro activo, este es susceptible de malograrse, desperdiciarse, o –como es de esperar- ser puesto en juego.

En cuanto al recién elegido líder, había oído hablar de su oratoria, pero la verdad es que no había estudiado detenidamente ninguna muestra. He de decir que estoy de acuerdo con los elogios que había escuchado. Si hacemos abstracción de la diferencia de contextos, evoca al mejor Churchill ("No tengo nada que ofrecer más que sangre, sudor, lágrimas y fatiga", "Seguiremos hasta el fin…, les combatiremos en las playas, les combatiremos en los puntos de desembarco, les combatiremos en los campos y en las calles" etc).

El discurso de Obama es impresionante, de 11 sobre 10. Y esa capacidad de comunicación no deja de ser otro activo.

(Que como cualquier otro activo etc etc etc…. Pero pienso que va a ser puesto en juego).

Por otra parte, Obama no ha tratado de engañar a su gente con soluciones rápidas y fáciles que no existen.
La moral será un activo necesario.

¿Y en temas de sustancia? Pues ya que estoy con discursos de Obama, tomo nota de su discurso sobre economía de 13 de octubre y aunque habría que analizar las detalladas medidas que en él se apuntan, preferiría destacar los siguientes párrafos:

"No pretenderé que esto sea fácil o se consiga sin costes. Hemos de establecer prioridades como nunca antes, y atenernos a ellas. […]


También significa promover una nueva ética de la responsabilidad. En parte, la razón de esta crisis es que todo el mundo estaba viviendo por encima de sus posibilidades, de Wall Street y Washington hasta incluso algunas personas en Main Street [la gente de la calle]. Los CEOs [directivos] se volvieron codiciosos. Los políticos gastaron el dinero que no tenían. Los prestamistas engatusaron a gente para que comprara viviendas que no se podían permitir y hubo quien sabía que no podía permitírsela y a pesar de todo la compró.

Hemos vivido en una época de dinero fácil, en la que se nos permitió e incluso se nos animó a gastar sin límites, para pedir prestado en lugar de ahorrar.

Ahora bien, sé que en una época de salarios decrecientes y costes disparados, para mucha gente ["folks"] esto no fue una elección, sino una necesidad. La gente se ha visto forzada a recurrir a las tarjetas de crédito y a hipotecar sus viviendas para seguir adelante, del mismo modo en que nuestro gobierno ha pedido prestado a China y a otros acreedores para poder pagar sus facturas…"


¿Hace falta seguir? Yo diría que está bastante claro.

3 comentarios:

David dijo...

Lamento no poder compartir tu comprensible entusiasmo (y el de la mayor parte del mundo), pero para mi Obama es una auténtica incógnita que me produce muchos recelos. Ha tenido la suerte de llegar en el momento adecuado de crisis y desesperanza total provocadas por el horror que ha supuesto la administración Bush con un tan brillante como vacío discurso populista y cuasi mesiánico y apoyado por una perfecta campaña de marketing. ¿Pero en qué consiste verdaderamente "the change"? ¿Acaso va a acometer la profundísima reestructuración que los mercados financieros sin duda necesitan? ¿Va a proporcionar un sistema médico universal de calidad a sus ciudadanos? ¿Seguirán siendo los USA el primo de zumosol de Israel? ¿Es Obama un revolucionario dispuesto a socavar los más atávicos fundamentos ideológicos de su país para lograr "the change"? Yo pienso que ni de coña. Obama es uno más de la lista de políticos populistas de última generación que ha proliferado en los últimos tiempos, habilísimos manipuladores que saben qué resortes accionar para lograr auparse al poder. Un buen ejemplo es el pequeño Sarko, que de profundo reformador liberal de Francia ha mutado en un delirante Napoleón con una vocación nacionalizadora desbocada rayando el comunismo cuando las cosas se han puesto feas.
Una cosa es hacer brillantes discursos, cosa bastante fácil, y otra es poder o querer llevarlos a la práctica. Los USA están en momentos muy difíciles y necesitaban desesperadamente un Moisés que los guiase por la travesía del desierto que les espera, y ha aparecido Obama dispuesto a llevar al pueblo elegido a la tierra prometida.
El tiempo dirá... saludos.

Bourning Markets dijo...

Ok. Te explico: mis valoraciones siempre procuro hacerlas desde una perspectiva que considero de "realismo optimista". Me doy por bastante satisfecho cuando la botella está medio llena. Por muchos y muy diversos motivos procuro rehuír sistemáticamente los criterios implícitos de cuasi-perfección (la botella DEBERÍA estar llena).
Desde ese punto de vista, y sólo desde ese punto de vista, sigo manteniendo que el cierre de campaña ha producido una recapitalización moral.
¿Quizás preferirías que continuara una administración como la de Bush? ¿O afirmas que no va a haber diferencia alguna entre una administración Obama y una Bush? Porque yo considero que las habrá. Otra cosa es que el gabinete Obama no haga todo lo que a cada cual le gustaría que hiciera en todas las áreas que uno desearía.
Por lo demás, tras estudiar los dos discursos de Obama que enlazo, debo estar en radical desacuerdo, tanto con el juicio de que es "frío" como con el juicio de que hace "discursos vacíos". Los dos discursos que referencio incrustan una gran cantidad de sustancia y con una estructuración más que notable. Sencillamente, no veo cómo se puede hablar de "discurso vacío" si realmente se leen esos que enlazo, no me entra en la cabeza, no hay manera. Seguramente porque no es cierto, es sólo un juicio estereotipado y falso (="todo político con brillante oratoria es hueco"). Su mandato tendrá éxito o no, mejor o peor, eso ya se verá, yo eso no lo pronostico en ningún momento. En este momento, sólo puedo evaluar potencialidades a partir de los datos de que dispongo. Y esa evaluación es correcta en cuanto que potencialidad y desde una perspectiva de que una botella medio llena está bastante bien.
La reforma financiera es algo que Obama y todos los demás han de hacer sí o sí. No hacerla no es una opción. Eso sí pronostico que lo harán. Conociendo la naturaleza humana, no me cabe duda de que dentro de 70 años habrán conseguido de nuevo meter cuñas en las regulaciones, habrán inventado nuevas sofisticaciones financieras, y creado una nueva burbuja. Pero eso ya será otra historia, que se narrará en su momento. Ahora toca lo que toca.

Volviendo a Obama, no tengo fé ciega en el. Pero sí tengo una confianza suficiente en mi capacidad para analizar la comunicación verbal y no verbal. Otros también la tienen: me he ganado la vida con ello.
El problema de la fé ciega es una vía clara para malograr el "capital moral" al que aludo. Evitarlo requiere recordar con franqueza las dificultades existentes, sin concesiones. Hasta el momento lo ha hecho. De ahí también la alusión a Churchill. ¿Podrías decir si Churchill fue populista en sus discursos? ¿Y qué significa ser populista? Porque se corre el riesgo de abusar de las palabras hasta que pierdan su utilidad real. Considero que el populismo es una perversión del liderazgo real, algo que (nos pongamos más cínicos o menos) es una necesidad etológica, biológica, ineludible entre los humanoides. Como cualquier necesidad, puede ser objeto de abuso o no. No cabe negarla, esa es una posición irreal. Sólo cabe esperar que esa ineludible necesidad se satisfaga de una manera relativamente satisfactoria.
Saludos.

Bourning Markets dijo...

Quizás todo sea magia pero se disimula muy bien. Pero para estar en el mundo conviene partir de la perspectiva contraria: nada es magia. No "aparecen" de la nada "líderes mesiánicos" que "prometen llevar a su pueblo a la tierra prometida". Existen las necesidades y lo suyo es que, por un camino u otro, se tarde más o se tarde menos, las cosas del mundo se dirigan a cubrir esas necesidades. Y un cambio de rumbo USA ya era una necesidad en el punto óptimo de maduración. No sólo para la gente de la calle.
Como a menudo se sospecha de los apoyos y el dinero que hay detrás de Obama, quizás no esté de más que comente una comparación histórica.

Se trata de la Smoot-Hawley Tariff Act (ejemplo casi universalmente aceptado de fallo garrafal en el 29->Wikipedia). Hoover había pedido una rebaja en los aranceles pero el Congreso solicitó una subida. Ford se pasó toda una tarde en la casa blanca intentando convencer a Hoover de que no firmara esa "estupidez económica" (sic), y el jefe ejecutivo de JPMorgan dijo que "le faltó ponerse de rodillas para implorarle que no lo hiciera". Pero finalmente Hoover la firmó. Más de 1000 economistas se opusieron.

Pues bien, hagamos un experimento mental.

Supongamos que se hubieran podido convocar nuevas elecciones casi de un día para otro.

Supongamos que Ford, el jefe de JPMorgan y el millar largo de economistas (entre otros empresarios, intelectuales, etc) hubieran detectado un candidato con talento y que tuviera claro que aquella Acta era una absoluta majadería y NO la firmaría bajo ningún concepto...

Suponiendo que se hubieran podido dar esas dos condiciones, digo, ¿qué podemos suponer que hubieran hecho Henry Ford, el jefe de JPMorgan, el millar largo de economistas etc etc?

¿Se hubieran quedado cruzados de brazos viendo pasar el tren? Creo que no lo hubieran hecho, ¿cierto?

Yo extrapolo:
"casi de un día para otro" = "2ª legislatura de Gorge W. Crush"

y

"Smoot Hawley Act" = "EE.UU. al completo: como marca, como economía, como nación líder, etc"

Si yo hago ese experimento mental, me saldría un buen puñado de poderes fácticos apoyando a alguien como Obama.

Un buen puñado de poderes fácticos a los que todo el legado de George Crush y lo que está sucediendo no les está beneficiando en nada. Ni a ellos ni a sus consumidores y clientes.

Circula con frecuencia una idea de una "Mano Negra que mueve los hilos, nunca pierde y siempre se beneficia". En el fondo, es un mito equivalente al de la "Mano Invisible", pero en plan "Reverso Tenebroso de La Fuerza".

Bueno... Me lo operativice. Yo estoy viendo mucha mano fuerte quebrantada. Y por principios religioso-metafísicos-intelectuales, no puedo aceptar que un ser humano o grupo de ellos sea capaz de "controlarlo absolutamente todo".

Sigo pensando que esa idea es una variante de idolatría (->los filósofos musulmanes han dado la mejor definición que conozco: "hacer iguales con Dios (quien supuestamente no tendría igual).

Es irrelevante si se cree o no en la idea de Dios. Técnicamente, la existencia de una Mano Negra que siempre controla todo y se beneficia es una creencia religiosa. Técnicamente, la existencia de una Mano Invisible que lo arregla todo, también lo es. No digo que sean falsas o verdaderas, digo que generalmente tienen una cualidad religiosa.

La suposición de que tanto en Main Street y en Wall Street debía haber mucha gente que iba viendo el cariz que tomaban los acontecimientos (y que acabarían tomando), y que se movilizaron cada cual en su medida con voluntad de corregir rumbo y restaurar desperfectos a cuatro años vista no me parece una creencia religiosa.

Que esa gente estuvo buscado en su entorno y cribando hasta elegir a quien les parece que puede liderar ese cambio sociológico, tampoco.

Ambas me parece hipótesis sociológicas bastante verosímiles y bastante sensatas.

Las proyecciones o estimaciones sobre el futuro pueden ser creencias cuasi-religiosas o bien ejercicios prudentes del intelecto, estimaciones estadísticas o cuasi-estadísticas sujetas a diversas fuentes de error y con cierta probabilidad aproximada. Respecto a Israel, la atención médica USA etc son temas que me alejarían del objetivo del blog. Respecto a la reforma financiera, ya hice mi estimación.

La harán por las buenas (a la primera) o más previsiblemente por las malas (tras una ronda de "café aguado" para todos, seguida de una nueva ronda de caídas en los mercados un 20% por debajo de los últimos mínimos acompañada de quiebras empresariales, algo que realmente les meta y nos meta a todos la urgencia y la necesidad bajo la piel).

Preferiría que no sucediera esta segunda opción, sin duda es más desagradable. E intento no caer en una trampa habitual entre los que intentamos ejercer de pronosticadores: ser "Profeta de Calamidades", que es un sesgo emocional y además siempre vende mucho.

Pero en ese segundo escenario no hablo de la destrucción del capitalismo y la civilización tal y como la conocemos, ni zarandajas por el estilo. Hablo de algo más concreto, con límites claros y que estimo verosímil que suceda (y también lo creen así Roubini, y Shedlock, etc) incluso si hicieran una buena reforma financiera a la primera.

Saludos.

Apture


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