lunes, 9 de febrero de 2009

Simplificando

Como sabemos, todos nos enfrentamos antes o después a las eternas preguntas trascendentales:
  • ¿de donde venimos?
  • ¿adonde vamos?
Y finalmente la más importante de todas...
  • ¿habrá cajeros automáticos allá? ¿y cómo funcionarán?

Sospecho que Forges ha filosofado profundamente sobre el particular.


Forges, El País 7-oct-08 - Beaucoup de chistes en www.forges.com
(C) Prisa.com para uso comercial

Simplificar la realidad tiene sus riesgos. Complicarla y enredarla también. Puesto que la masa y complejidad de información sobre la situación económica -no siempre fiable, como uno va descubriendo con el tiempo- tiende a ser desbordante, procedamos pues a pecar por el lado de la simplificación.

Recapitulando, ¿cual es el problema?:
  1. Una crisis en la economía financiera...
  2. ...que se extiende a la economía real
Y eso es todo.


Y recapitulando, ¿cuales son las soluciones?
  1. Saneas y recapitalizas la economía financiera...
  2. ... e impulsas la economía real
Y eso es todo.


Así planteado, recuerda un poco los "cuelgues" de ordenador: en caso de cuelgue, reiniciar finanzas, reiniciar actividad, recuperar lo que se pueda y a seguir produciendo. Y en este nivel de abstracción, esto es lo que hay, eso es todo.

Recapitulando, ¿por qué molestarse, en fin, en investigar todo esto?
  • Bien, hay un interés puramente intrínseco, curiosidad intelectual por comprender acontecimientos históricos y el mundo en que vivimos
  • Y también puede haber un interés más "extrínseco", a saber: si consigues definir a qué se parecerían las medidas realmente convincentes, las que pueden resolver y poner suelo a la crisis, entonces puedes organizar tu estrategia de inversión de acuerdo con ese conocimiento.
Se puede considerar este segundo punto como una forma de "análisis fundamental" con la que contrastar otras herramientas de análisis.


(Algo así como: "dígame qué decisiones están tomando los gobiernos sobre esos dos puntos y yo le diré si su "doble suelo", su "climax de ventas 90%-90%", sus indicadores de sobreventa, sus PER adelantados etc son más fiables o menos fiables").

Es decir, en teoría podríamos situarnos mejor en el mapa si:
  1. definimos cuales serían las "respuestas correctas" a la crisis financiera/real (criterios), y
  2. valoramos si los gobiernos se están acercando o alejando de las mismas (evaluación)
En buena parte, definir los criterios depende de la propia visión del mundo y la economía.

P.ej., si alguien cree seriamente en las tesis libertarias-austriacas-liquidacionistas, entonces lo que están haciendo los gobiernos nos conduce a la depresión económica más total. Porque para estos cualquier intervención pública siempre es a peor, lo mejor es no hacer nada, dar tiempo al libre mercado para que resuelva todo. En consecuencia, quien crea en esta perspectiva supongo que debería recurrir ya mismo al recurso último . El que cualquiera tenemos disponible en caso de fin de la civilización tal y como la conocemos. Esto es: ir mirando alguna parcelita fácilmente defendible y difícilmente accesible.

Ni que decir tiene, en este blog evaluamos la situación más bien desde lo que sería una realpolitik económica de consenso. Una perspectiva que esencialmente viene a ser la misma para la Fed, el BCE, el gobierno chino y prácticamente cualquier otra autoridad. Un punto de vista que asume:
  • para empezar, que se puede y se debe hacer algo; por cierto que resulta francamente curioso que la economía sea el único campo de actividad humana donde se defiende la actitud liberal radical, "no hagáis nada nunca, dejad siempre que la Naturaleza lo resuelva todo ella sola". En cualquier otro campo,esa es sólo una opción ocasional. Habitualmente se espera una "negociación" entre el humanoide y sus circunstancias.
  • en segundo lugar, sopesa las herramientas disponibles desde un punto de vista técnico y empírico, en lugar de usar argumentos ideo-lógicos (con frecuencia, más "ideo" que "lógicos")
  • en tercer lugar, específicamente, no se considera el "gasto público keynesiano" como algún diabólico invento bolchevique sino como una "medicina" más del vademecum; medicina que como todas las demás tiene sus indicaciones, contraindicaciones, modo de administración, efectos secundarios y demás.
Dicho todo lo cual: podríamos intentar evaluar detalladamente las medidas que se han ido adoptando hasta ahora, pero resultaría un tanto largo y complejo.

Y habíamos decidido ser pecadores simples.

Así que en lugar de ello haremos una evaluación global resumida. Y sería algo así como

"Progresa con ciertas dificultades; hablar con el tutor"

Si aceptamos esta evaluación del progreso hasta ahora, ¿donde nos deja esto con respecto a los mercados de valores, por ejemplo? Pues podríamos decir que esto es:
  • insuficiente para poner suelo final a la crisis
  • suficiente para, en ausencia de novedades graves, propiciar otro "inesperado" movimiento alcista, el cual:
    • probablemente agotaría el movimiento alcista desde los mínimos de oct-nov
    • sería el "movimiento ilógico" más lógico. Como dijo Granville, "Cuando algo es obvio para el público, obviamente es erróneo". Según el panorama macroeconómico lo racional sería bajar. (P.ej. ¡Por primera vez en la historia las empresas SP500 han dado resultados trimestrales negativos!) Por tanto, lo esperable es que la actual consolidación se rompa a la baja, y por tanto hay muchas papeletas para que el mercado haga justamente lo contrario
    • Dicho de otro modo, si finalmente rompe directamente por debajo, entonces vamos a tener motivos serios para preocuparnos
    • la justificación "racional" de un nuevo tramo de subida sería que los planes para "bancos tóxicos" y los "estímulos fiscales" adoptados hasta ahora han reducido notablemente la incertidumbre e inician la recuperación
Todo bonito y bien en esa justificación "racional". Sólo que nos parece que una evaluación más sobria y que todavía justifica la vigencia del ciclo bajista sería la siguiente:

  • que hasta el momento las medidas financieras, particularmente en USA, parecen poco decididas, sanean poco, no parece que vayan a dar confianza definitiva (aquí nos basamos en los precedentes históricos de 124 crisis estudiadas por el FMI). Desde luego otros observadores (ej. Yves Smith o Krugman) valoran los forcejeos financieros norteamericanos en términos bastante más irritados. Aunque en el caso británico se haya especulado con medidas más enérgicas, en general no parece que sobre este punto haya grandes diferencias en Europa.
  • que hasta el momento los estímulos a la economía parecen potentes pero prometen más de lo que son (aquí seguimos los siguientes análisis: Paul Krugman sobre el actual estímulo fiscal USA, Forbes sobre el actual estímulo fiscal chino, Posen 1998 y Kuttner y Posen 2002 sobre política fiscal en los 90 en Japón, FMI (Dic-08) sobre políticas fiscales en general).


Eppur si muove.

Y sin embargo, hay algún progreso. También hemos detectado algunos indicios de que en uno o ambos puntos se podrían acabar adoptando medidas más resolutivas en el futuro próximo.

Si alguien averigua lo de los cajeros automáticos, por favor que nos lo cuente a todos, gracias.

4 comentarios:

20g dijo...

Yo cuando escucho Estado no veo a entes omniscientes ni sabios. Veo a Madalena Alvarez, a Solbes, a Sebastián, a ZP, a Pepiño, a Gallardón, a Montilla.

Esa gente va a solucionar mis problemas mejor que yo? O que mi vecino? Si cada uno tenemos problemas específicos y situaciones distintas.

Acaso mi dinero tendrá más utilidad gastándoselo ellos que yo? Acaso no es mejor que pague mis facturas, y no que ellos construyan boleras, pinten cementerios o hagan carriles bici?

Pregunto...

Bourning Markets dijo...

Inclito 20g, le diría que los sabios son realmente escasos en cualquier ámbito de actividad humana. No sólo en la pública, también en la privada.

Ciertamente, una buena parte de los ejecutivos financieros y los calificadores no han exhibido últimamente una extraordinaria sabiduría. Y debido a la importancia crucial de su actividad, sus errores los acabamos pagando todos.

Si España no está ahora mismo en una situación similar a la de Islandia, sin duda se debe a la intervención de una parte de ese Estado (el Banco de España y sus provisiones anticíclicas) del que tanto parece desconfiar, y no digo que sin motivos. Pero Rojo y su equipo, al menos, sí serían candidatos a ese reducido gremio de sabios.

En cuanto a sus problemas, desconozco la naturaleza de los mismos. Pero si se dedica al gremio de la construcción y está en paro porque el sector privado no le ofrece nada, un empleo público realizando cualquiera de esas tareas probablemente le ayudaría a pagar sus facturas.

Cuestión aparte es cómo asignar óptimamente los recursos de un esfuerzo fiscal de manera que se maximice el efecto. Si es mejor invertir en construcciones como esas, en educación, en energía verde, etc etc. Cosa de mirarse multiplicadores y otras cosas. Ese sí sería un debate interesante.

Pero en la práctica queda bastante ofuscado por otros que tienen un carácter menos técnico y más mediático-político.

Saludos.

20g dijo...

Y quién paga los errores de aquellos que quitan dinero a sectores productivos y con futuro, para mantener artificialmente otros que necesitan reestructurarse o incluso desaparecer?

Acaso era mejor mantener por siempre las fábricas de hilanderas, porque esas señoras debían seguir hilando? Desaparecen sectores y aparecen otros nuevos, siempre ha sido así. Pero para que aparezcan nuevos yacimientos de trabajo, la inversion privada debe tener los mayores recursos disponibles...para poder arriesgarse, innovar, invertir.

Si el Estado decide arbitrariamente disminuir esos recursos disponibles, para mantener sectores artificialmente o improductivos, la economía se estanca. De eso saben los japoneses un rato...

Bourning Markets dijo...

20g...

Algunos puntos de su comentario resultan confusos.

Dice …la inversión privada debe tener los mayores recursos disponibles…

No entiendo qué quiere decir con esto. ¿Que deberíamos cederles todos nuestros impuestos a los inversores privados? ¿Incluso nuestros ahorros y la pensión del abuelo? Todo depende de cómo definamos "disponible". En cualquier caso, sus recursos disponibles están ya ocupados recomponiendo balances y reestructurando. Ya están en ello.

Dice ¿quitan dinero a sectores productivos y con futuro?

Pero tampoco lo entiendo ¿Quién quita, cuánto, cómo y a quién? En los paquetes fiscales más bien se incluyen recortes de impuestos. Si alguien ha subido impuestos empresariales últimamente, me pasó desapercibido.

Lo único que se me ocurre que quita recursos a todos (a lo privado, a lo público, a los hogares, a todos) es la recesión:

(1) quita mercado a lo privado, que no invierte porque no tiene mercado, y también porque estaba endeudado y tiene que recomponer balances.

(2) quita ingresos a los hogares, que no gastan porque tienen ingresos pero también mucha incertidumbre, o directamente están en paro y sin ingresos, y además porque estaban endeudados y tienen que recomponer balances. Si estos retraen sus gastos, reducen el mercado a lo privado.

(3) quita recaudación a "Hacienda que somos todos" porque se recauda sobre empresas y hogares y las empresas no tienen mercado y los hogares no tienen propensión al gasto.

P.ej., el grueso de la enorme deuda pública japonesa proviene de esa caída de recaudación durante su "década perdida". El gasto público "estimulativo" en los 90 con respecto al PIB en general fue escuálido, según se muestra en la referencia de Posen 1998, al final de la entrada.

En esta coyuntura de retracción generalizada de lo privado (Botín dixit: "es imposible que crezcan más los créditos porque estamos en recesión") lo público es el único actor que tiene capacidad y voluntad de mover ficha temporalmente para -mientras corporaciones y hogares acaban de lamerse las heridas- sostener la economía, moderar la violencia de la caída y eventualmente reiniciar la situación.

Lo pueden hacer mejor, lo pueden hacer peor. Y de hecho históricamente unas veces se ha hecho bien y otras se ha hecho mal. Pero esa es la filosofía de fondo.

Tampoco queda claro a qué se refiere con "mantener artificialmente otros [sectores] que necesitan reestructurarse o incluso desaparecer".

Puedo pensar en 2 interpretaciones. Una sobre el gasto público. La otra en la reestructuración financiera.

(1ª interpretación) Cierto que si parte del gasto público se invierte p.ej.en construcción, en cierto modo puede verse como una subvención al sector de las constructoras. Pero es una perspectiva un tanto exótica.

El gasto es de carácter visiblemente temporal y con ostensibles objetivos de dar empleo y estimular la demanda agregada. Se reparte entre muchos sectores. El gasto público, en fin, no es una subvención sectorial ni en la intención ni en la duración ni en la cantidad gastada ni en enfocarse en un sector concreto.

Una subvención para mantener un sector débil en marcha contra viento y marea es más prolongada, más cuantiosa, más generalizada entre todos los productores del sector en cuestión. Pienso que la diferencia entre un estímulo fiscal con gasto público y una subvención sectorial queda bastante clara. Eso espero.

Considerar el plan E en España ni el AARP en EE.UU. como "subvenciones al sector de la construcción"... ¿? Desde un punto de vista técnico es un punto de vista bastante...uhm... original.

Ciertamente, podría tener éxito mediático: "¡¡El Gobierno subvenciona sectores en quiebra con la excusa de estimular la economía!!

Fuerte, polémico. Sí, suena bien. Puede probar suerte ahí.

(2ª interpretación) Alternativamente, puedo pensar en el empeño en hacer vudú con bancos zombies, especialmente en USA, y en eso estoy de acuerdo, es un error a la japonesa.

En ese punto estoy de acuerdo yo y están de acuerdo analistas de la "izquierda", la "derecha", "keynesianos", "austriacos", "monetaristas"... Hay un amplio consenso en que esto es un error. (Entre los analistas, no necesariamente entre los políticos o los votantes).

La solución que parece más sensata es una nacionalización a la nórdica. ¿Por qué no proceden a la purga de una vez en beneficio de todos, de ellos los primeros? Hay varias hipótesis. En un reciente artículo de Roubini se sugiere que aún es políticamente inviable una nacionalización a la sueca.

Demasiada oposición desde la "derecha", supongo. Y la "izquierda", y sobre todo el "centro", que no quieren aparecer como ogros radicales sin necesidad.

En ese caso, habría que esperar a que más bancos sean insolventes hasta que se haga inevitable que hay que quebrarlos, sanearlos y revenderlos. Eso supone más tiempo, más deterioro económico... Lujos que no está claro nos podamos permitir. Por mi parte, lo podrían hacer ya. Pero lo que hay es lo que hay.

Gajes del juego político. Y lo político también somos todos.

Saludos.

Apture


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